La fosfatasa ácida prostática: de la biología de la próstata a la detección forense de restos de esperma
La fosfatasa ácida prostática pertenece a un grupo de enzimas cuya importancia supera con creces su función biológica inicial. En el cuerpo humano, se encuentra principalmente en la secreción de la próstata y constituye uno de los componentes característicos del líquido seminal.
En el pasado, se utilizó durante muchos años como marcador de las enfermedades de la próstata, antes de que el antígeno prostático específico (PSA) se impusiera a gran escala. En medicina forense, sin embargo, la fosfatasa ácida prostática ha conservado un papel diferenciado y notablemente duradero: desde hace más de setenta años, su actividad se utiliza como un importante marcador bioquímico para la detección presunta de rastros que puedan contener esperma. Su utilidad se debe a la actividad enzimática extremadamente elevada presente en las secreciones prostáticas, lo que significa que incluso una cantidad relativamente pequeña de material biológico puede, en condiciones de reacción adecuadamente definidas, provocar una reacción química fácilmente observable.
Esta propiedad es la base de las pruebas forenses clásicas para la determinación de la fosfatasa ácida y constituye, asimismo, el principio bioquímico en el que se basa la prueba StripDetective. No obstante, la fosfatasa ácida prostática es una proteína mucho más interesante de lo que parece a primera vista, teniendo en cuenta su uso como simple marcador analítico. Se trata de una enzima glicosilada dotada de una estructura tridimensional compleja, que pertenece a la familia de las fosfatasas ácidas con histidina, capaz de hidrolizar una amplia gama de compuestos que contienen fosfato, y cuya función fisiológica completa en el líquido seminal aún no se ha dilucidado por completo. La comprensión de su estructura molecular y de sus propiedades enzimáticas permite explicar por qué su actividad ha resultado tan útil durante décadas en el cribado predictivo del esperma.
De la enzima diagnóstica al marcador forense
La historia de la fosfatasa ácida prostática como marcador biológico se remonta a mucho antes de su uso a gran escala en medicina forense. Durante la primera mitad del siglo XX, los investigadores descubrieron que la actividad de esta enzima estaba estrechamente relacionada con la próstata y que podía aumentar en determinadas patologías. Posteriormente, la fosfatasa ácida prostática se convirtió en uno de los marcadores bioquímicos más importantes utilizados en el diagnóstico y el seguimiento del cáncer de próstata, antes de que su papel fuera sustituido en gran medida por la determinación del PSA. Paralelamente, los investigadores observaron una actividad excepcionalmente elevada de esta enzima en el líquido seminal humano. Esta característica llamó rápidamente la atención de los expertos en medicina forense, que buscaban métodos químicos rápidos que permitieran identificar las manchas de semen, las cuales no siempre eran detectables a simple vista.
A lo largo de la década de 1940 del siglo XX, comenzaron a aparecer en la literatura especializada descripciones sobre el uso de la actividad de la fosfatasa ácida para identificar manchas de esperma. En 1949, Sidney Kaye publicó un artículo titulado «Prueba de la fosfatasa ácida para la identificación de manchas de esperma». Durante la década siguiente, este método se generalizó hasta tal punto que los investigadores desarrollaron papeles reactivos estables que permitían realizar pruebas de fosfatasa ácida incluso fuera de un entorno de laboratorio convencional. Desde entonces, la ciencia forense ha evolucionado considerablemente: actualmente se dispone de pruebas inmunológicas, técnicas avanzadas de microscopía, perfiles de ADN y una amplia gama de métodos moleculares. No obstante, la prueba de la fosfatasa ácida ha conservado su interés como método rápido de detección preliminar, ya que se basa en una propiedad bioquímica real y altamente característica del líquido seminal.
¿Qué es exactamente la fosfatasa ácida prostática?

La fosfatasa ácida prostática, abreviada habitualmente como PAP (del inglés «Prostatic Acid Phosphatase»), es una enzima perteneciente al grupo de las fosfatasas ácidas. La abreviatura PAP también aparece con frecuencia en la literatura científica. Esta proteína está codificada por un gen denominado actualmente ACP3, aunque el antiguo símbolo genético ACPP sigue siendo muy habitual en publicaciones más antiguas. El gen se encuentra en el brazo largo del cromosoma 3, en la región 3q22.1, y codifica una proteína precursora compuesta por 386 aminoácidos. Los primeros 32 aminoácidos forman un péptido señal que dirige la proteína recién sintetizada hacia la vía de secreción. Una vez eliminado este péptido señal, la proteína madura se compone de 354 aminoácidos.
Si se calcula la masa molecular del polipéptido maduro basándose exclusivamente en su cadena de aminoácidos, dicho valor asciende a aproximadamente 41 kDa. Sin embargo, en realidad, la molécula de PAP es más pesada, ya que sufre una glicosilación, una modificación postraduccional en la que se añaden estructuras glucídicas a la proteína. Por lo tanto, la subunidad madura glicosilada presenta una masa molecular de entre 48 y 50 kDa aproximadamente. Dos de estas subunidades se unen para formar un homodímero nativo cuya masa molecular total es de unos 100 kDa. Esto explica por qué las publicaciones científicas pueden describir la PAP de diferentes maneras, como una proteína con una masa molecular de aproximadamente 41, 50 o 100 kDa. Estos valores no son contradictorios: se refieren, respectivamente, a la cadena polipeptídica madura, a la subunidad glicosilada y al dímero funcional completo.
Estructura tridimensional de la enzima
La fosfatasa ácida prostática presenta una estructura tridimensional bien caracterizada. Cada una de las dos subunidades que forman el dímero se compone de dos dominios principales. El dominio más grande presenta una arquitectura α/β, en la que la lámina β central está rodeada de hélices α, mientras que el dominio más pequeño se compone principalmente de estructuras helicoidales α. La hendidura entre estos dominios alberga el sitio activo de la enzima, en el que debe penetrar el sustrato que contiene un grupo fosfato. La geometría precisa de este compartimento es esencial para la catálisis, ya que garantiza la correcta orientación del grupo fosfato del sustrato con respecto a los residuos de aminoácidos catalíticos clave.
La PAP es también una glicoproteína. Se han identificado tres sitios principales de N-glicosilación; tradicionalmente se designan con las notaciones Asn62, Asn188 y Asn301, cuando se toma la proteína madura como punto de referencia para la numeración. Sin embargo, si la numeración de los aminoácidos se inicia a partir del precursor completo, estas mismas posiciones corresponden a Asn94, Asn220 y Asn333. Esta diferencia, aparentemente insignificante, reviste una importancia especial a la hora de leer la literatura científica, ya que distintos autores pueden emplear sistemas de numeración divergentes, incluso cuando describen exactamente las mismas características estructurales. Las cadenas glucídicas, junto con los residuos de cisteína conservados y los enlaces disulfuro, contribuyen a la estabilidad y a las propiedades estructurales de la enzima, ya que ayudan a estabilizar la proteína madura.
La PAP pertenece a la familia de las fosfatasas ácidas a base de histidina
La fosfatasa ácida prostática pertenece a la superfamilia de las fosfatasas ácidas con histidina. Una característica de este grupo es el motivo de aminoácidos altamente conservado RHGXRXP, que contiene un residuo de histidina directamente implicado en la catálisis. En la PAP humana madura, uno de los residuos catalíticos más importantes es His12. Su función va mucho más allá de una simple ayuda para el posicionamiento del sustrato en el sitio activo. Durante la catálisis, se produce una transferencia temporal del grupo fosfato del sustrato a esta histidina, lo que da lugar a un intermediario transitorio: la fosfo-histidina.
A continuación, este complejo de fosfo-histidina se hidroliza, lo que libera fosfato inorgánico y devuelve a la enzima a su estado inicial, permitiéndole así iniciar un nuevo ciclo catalítico. Otros residuos de aminoácidos participan en la organización del sitio activo, en particular Arg11, Arg15 y Arg79, cuyas cadenas laterales con carga positiva contribuyen a estabilizar el grupo fosfato con carga negativa, así como His257 y Asp258. El Asp258 participa en la organización del entorno catalítico y en el mecanismo de transferencia de protones, aunque el alcance exacto de su función ha sido objeto de debate en los estudios mecánicos. La reacción catalizada por la PAP es, por lo tanto, mucho más compleja que una simple «eliminación» del grupo fosfato. Implica la formación transitoria de un intermediario covalente enzima-fosfato, lo que constituye una de las características mecánicas propias de la familia de las fosfatasas ácidas con histidina.
Una sola enzima, numerosos sustratos posibles
La fosfatasa ácida prostática no es una enzima que reconozca únicamente un compuesto. Se caracteriza por una especificidad de sustrato relativamente amplia y es capaz de hidrolizar toda una serie de fosfomonoésteres. En el marco de estudios de laboratorio, se han utilizado como sustratos de la PAP el fenilfosfato, el p-nitrofenilfosfato, la fosfotirosina, la fosfocolina, el AMP y varios derivados fosforilados del naftol. Esta especificidad relativamente amplia es importante tanto para comprender las funciones fisiológicas de la enzima como para explicar cómo puede aprovecharse en química analítica.
El α-naftilfosfato, sustrato que también se utiliza en el sistema de reacción StripDetective, merece una atención especial. Los estudios cinéticos sobre la fosfatasa ácida prostática humana han puesto de manifiesto las propiedades enzimáticas favorables de este compuesto, en particular un valor bajo de Km en las condiciones estudiadas, lo que sugiere una interacción eficaz entre la enzima y el sustrato. Sin embargo, esto no debe interpretarse como una prueba de que el α-naftilfosfato sea un compuesto natural presente en el líquido seminal. Se trata de un sustrato analítico sintético elegido deliberadamente, ya que su hidrólisis enzimática produce α-naftol, que a su vez puede participar en una segunda reacción química que da lugar a la formación de un producto de color intenso.
¿Qué función desempeña, pues, la fosfatasa ácida prostática en el esperma?
Aún no se ha dilucidado con claridad la función fisiológica exacta de la gran cantidad de PAP presente en el líquido seminal. Esto resulta algo sorprendente, ya que esta enzima se conoce desde hace décadas, su estructura se ha caracterizado minuciosamente y su actividad puede medirse con relativa facilidad. La explicación más probable es que la PAP no desempeñe una función aislada, sino que participe en varios procesos metabólicos diferentes en el plasma seminal y en el entorno bioquímico que rodea a los espermatozoides.
El ácido lisofosfatídico (LPA) es uno de los sustratos de origen natural mejor documentados. El LPA es un lípido biológicamente activo que interviene en la señalización celular. Estudios realizados con plasma seminal humano han demostrado que la PAP es capaz de eliminar el grupo fosfato del LPA, lo que da lugar al monoacilglicerol. Esto sugiere que esta enzima podría contribuir a la regulación de la concentración de lípidos de señalización en el líquido seminal y, por lo tanto, influir en su entorno bioquímico local.
La fosfocolina constituye otro sustrato fisiológico potencial de especial interés. La PAP es capaz de hidrolizar la fosfocolina para formar colina y fosfato inorgánico. Este fenómeno resulta especialmente interesante, ya que el eyaculado reúne las secreciones de varias glándulas diferentes: las vesículas seminales aportan compuestos que contienen fosfocolina, mientras que la próstata aporta una gran cantidad de PAP. La colina resultante de esta reacción podría participar posteriormente en los procesos que regulan la función de los espermatozoides. Se ha propuesto incluso un modelo según el cual la producción de colina mediada por la PAP contribuiría indirectamente a la motilidad de los espermatozoides a través de mecanismos de señalización colinérgicos. No obstante, se trata más bien de una hipótesis fisiológica interesante que de una función primaria del PAP definitivamente demostrada.
El AMP, la adenosina y otros efectos de la PAP

Las capacidades enzimáticas de la fosfatasa ácida prostática van aún más allá. La PAP puede actuar como una 5′-nucleotidasa y catalizar la hidrólisis del AMP en adenosina y fosfato inorgánico. Esta actividad se ha estudiado de forma especialmente exhaustiva en lo que respecta a la forma transmembrana de la PAP presente en el sistema nervioso, donde la adenosina producida localmente podría contribuir a la modulación de la transmisión de las señales de dolor. Sin embargo, existen muchas menos pruebas que indiquen que la producción de adenosina constituya la función principal de la altísima concentración de PAP presente en el líquido seminal.
Esta enzima también presenta actividad frente a la fosfotirosina y podría participar en la regulación de la fosforilación de las proteínas en las células de la próstata. Estos resultados demuestran que la PAP debería considerarse una enzima bioquímicamente polivalente, más que un simple marcador de un líquido corporal específico. Las diferentes formas de esta proteína pueden desempeñar diversas funciones en función de su localización celular, de la disponibilidad de sustratos específicos y del entorno químico local.
Formas secretoras y transmembranales de la PAP
El gen ACP3 puede dar lugar a la producción de varias formas de esta proteína. Para la detección forense del esperma, la forma secretora, conocida generalmente como sPAP, es la más importante. Esta forma es producida por las células epiteliales de la próstata y se libera en grandes cantidades en el líquido seminal. Su actividad enzimática extremadamente elevada constituye la base de las pruebas presuntivas clásicas para la detección de la fosfatasa ácida.
También existe una forma transmembranaria, conocida como TM-PAP, que cuenta con un segmento adicional que permite a la proteína anclar se a la membrana celular. Asimismo, se ha identificado fuera de la próstata, concretamente en el sistema nervioso. La PAP también está presente en el interior de las células de la próstata, donde probablemente participa en la regulación de la fosforilación de las proteínas. La existencia de estas diferentes formas demuestra que la importancia biológica de la ACP3 va más allá de la simple secreción de la enzima en el esperma, aunque, desde un punto de vista médico-legal, es precisamente la forma secretora la que sigue siendo la más relevante.
¿Por qué la fosfatasa ácida es un marcador forense tan útil?
En medicina forense, un marcador útil no se encuentra necesariamente de forma exclusiva en un único tipo de material biológico. La fosfatasa ácida no es totalmente específica del esperma, ya que la actividad de la fosfatasa también puede detectarse en otros tejidos y fluidos corporales. Lo que hace que el líquido seminal sea característico es el nivel de actividad enzimática. El esperma contiene niveles especialmente elevados de actividad de la fosfatasa ácida, principalmente de origen prostático, lo que permite diseñar una prueba química dotada de un umbral de reacción a partir del cual una elevada actividad enzimática genera una señal claramente visible, mientras que el ruido de fondo biológico típico sigue siendo notablemente más débil.
Este es el principio clásico en el que se basa un marcador predictivo. El marcador no tiene por qué ser absolutamente único; sin embargo, debe estar presente en el material objetivo en cantidad suficiente para poder distinguirse de manera significativa del ruido de fondo biológico normal. Por este motivo, la determinación de la fosfatasa ácida se considera un método de cribado predictivo, más que una prueba de confirmación definitiva. Su objetivo es indicar que la muestra contiene una señal bioquímica correspondiente a un material que podría contener esperma. En la práctica de los laboratorios forenses, este tipo de cribado puede ayudar a identificar las zonas que requieren un examen más detallado, a reducir el número de muestras enviadas para un análisis más exhaustivo y a localizar rápidamente los rastros biológicos potencialmente relevantes.
De una enzima invisible a un color violeta
La prueba StripDetective se basa en la actividad enzimática de la fosfatasa ácida, en lugar del reconocimiento directo de la proteína PAP por parte de un anticuerpo. Del mismo modo, esta prueba no detecta ni el ADN en sí mismo ni los espermatozoides. En su lugar, pone de manifiesto la capacidad de la enzima para provocar una reacción química específica. El primer componente clave del sistema de reacción es el α-naftilfosfato. Si la actividad de la fosfatasa ácida es lo suficientemente elevada en la muestra, la enzima elimina el grupo fosfato de este sustrato, lo que da lugar al α-naftol.
El α-naftol se convierte entonces en el sustrato de la segunda fase de la reacción. Reacciona con una sal de diazonio adecuada en una reacción de copulación, durante la cual se forma un compuesto azoico coloreado. Es precisamente este compuesto el que da lugar al característico color violeta o púrpura que aparece en la zona de la prueba. Por lo tanto, la prueba combina dos procesos: una reacción enzimática, seguida de una reacción química que da lugar a la formación de un color. Gracias a esta secuencia, la actividad enzimática, que de otro modo sería invisible a simple vista, se transforma en una señal que puede evaluarse visualmente sin necesidad de recurrir a aparatos de análisis especializados.
¿Por qué es importante la elección del α-naftilfosfato?
La elección del sustrato para una prueba enzimática no es fruto del azar. El sustrato debe ser reconocido eficazmente por la enzima, permitir una reacción lo suficientemente rápida, formar un producto fácilmente detectable y mantenerse lo suficientemente estable en la preparación final. El α-naftilfosfato resulta especialmente útil en este sentido, ya que la fosfatasa ácida prostática humana interactúa favorablemente con él, mientras que el α-naftol así formado se presta perfectamente a las reacciones de copulación con compuestos de diazonio.
En la práctica, esto permite vincular de manera eficaz una etapa bioquímica con otra etapa química. La actividad enzimática produce en primer lugar α-naftol, que posteriormente se transforma en un compuesto de color intenso. Gracias a esta combinación, la enzima —que, por sí sola, no es visible sin un equipo específico— puede generar una señal visible y fácil de interpretar.
La prueba incluye más de dos compuestos reactivos
A primera vista, todo el sistema puede parecer sencillo: basta con combinar un sustrato adecuado para la fosfatasa con un compuesto diazónico y observar si aparece una coloración. Sin embargo, en la práctica, el desarrollo de una prueba enzimática estable y reproducible resulta mucho más complejo. La actividad de la fosfatasa se ve influida por el pH, la concentración de los reactivos, la actividad del agua, la temperatura, la estabilidad del sustrato y la presencia de otras enzimas o compuestos químicos que puedan interferir en la reacción. Cada uno de estos factores puede alterar la velocidad de aparición de la coloración o aumentar el ruido de fondo y las reacciones no específicas.
Por ello, el preparado StripDetective contiene algo más que fosfato de α-naftilo y un reactivo diazónico. También contiene compuestos tampón que contribuyen a mantener un medio de reacción propicio para la actividad enzimática; estabilizadores que preservan la eficacia de los reactivos durante el almacenamiento; así como agentes protectores que ayudan a preservar los componentes sensibles del sistema de reacción frente a la degradación. Además, el kit contiene aceleradores de reacción, cuyo objetivo es favorecer un desarrollo cromático rápido y claramente visible, así como inhibidores de la actividad fosfatasa no específica, cuya función es limitar las reacciones enzimáticas indeseadas y mejorar la selectividad de todo el sistema.
La determinación de las proporciones adecuadas de estos componentes, la optimización de las condiciones de reacción y la creación de un sistema de estabilización adecuado requirieron dos años de trabajo para desarrollar la fórmula de la prueba StripDetective. El objetivo no consistía únicamente en detectar la reacción de la fosfatasa ácida, ya que los principios químicos fundamentales se conocen desde hace décadas. El objetivo era crear un sistema que se mantuviera estable durante el almacenamiento, que produjera una señal claramente visible en un lapso de tiempo breve y definido, y que limitara la influencia de las reacciones no específicas en condiciones muy diferentes a las del entorno controlado de un laboratorio de policía científica.
¿Por qué puede variar la intensidad del color?
La velocidad a la que se desarrolla el color y su intensidad final dependen, en parte, de la actividad enzimática presente en la muestra analizada. Si la actividad de la fosfatasa ácida es elevada, se puede transformar un mayor número de moléculas de sustrato en α-naftol en poco tiempo, lo que da lugar a una formación más rápida y marcada del producto coloreado. En caso de una actividad enzimática más baja, la reacción puede ser proporcionalmente menos intensa. Esta relación explica por qué las diferentes muestras pueden presentar grados de coloración variables.
No obstante, la intensidad del color no debe interpretarse como una medida cuantitativa precisa de la cantidad de líquido seminal presente. El StripDetective es una prueba cualitativa, más que cuantitativa, y el aspecto visual de la reacción se ve influido por otros factores además de la mera cantidad inicial de enzima presente. El color obtenido puede verse influido por la cantidad de material recogido, el grado de dilución de la muestra, la antigüedad y el estado del rastro, la eficacia de la transferencia de la muestra, la naturaleza de la superficie analizada y la forma en que se ha llevado a cabo el procedimiento. Por ello, el resultado debe evaluarse dentro del plazo de lectura establecido y mediante comparación con la escala de referencia correspondiente, y no como una estimación de la cantidad de líquido seminal.
¿Por qué un resultado positivo siempre se considera provisional?
El principio más importante para una interpretación responsable de esta prueba consiste en reconocer que la fosfatasa ácida no se encuentra exclusivamente en el esperma. La actividad de la fosfatasa también puede detectarse en otros tejidos y materiales biológicos, aunque, por lo general, en concentraciones notablemente más bajas. Por lo tanto, una reacción química positiva indica que se ha detectado una actividad enzimática superior al umbral definido; sin embargo, esto no supone la identificación directa de una molécula presente exclusivamente en el líquido seminal. Por este motivo, las pruebas de detección de la fosfatasa ácida se clasifican como pruebas presuntivas.
Un resultado preliminar positivo indica que la huella examinada podría contener esperma y justificar un examen complementario; sin embargo, no constituye por sí mismo una confirmación definitiva. Si se requiere una identificación inequívoca, el material debe analizarse mediante métodos de laboratorio adecuados. Si, además, el objetivo es identificar a la persona a la que pertenece el material biológico, es necesario realizar un análisis de ADN. Se trata de distintos niveles de información, que responden a cuestiones científicas diferentes y que no deben considerarse intercambiables.
¿Qué significa un resultado negativo?
Incluso un resultado negativo debe interpretarse correctamente. Esto significa que no se ha detectado en la muestra recogida y analizada ninguna actividad de la fosfatasa ácida que supere el umbral de reacción de la prueba. Sin embargo, no debe interpretarse como una prueba biológica absoluta de que nunca haya habido espermatozoides en el lugar analizado, ya que la capacidad para detectar actividad enzimática depende de numerosos factores relacionados con la propia muestra y con la forma en que se ha obtenido.
La reacción puede verse debilitada por una cantidad muy pequeña de material biológico, una dilución significativa, una degradación enzimática, una transferencia ineficaz de la muestra, una distribución desigual de la sustancia en trazas o la presencia de sustancias que alteran la actividad enzimática. Esta es una razón más por la que la ciencia forense establece una distinción clara entre los análisis de detección y los de confirmación. La prueba preliminar ayuda a decidir el curso posterior del análisis, pero no puede sustituir a todas las etapas siguientes del examen en el laboratorio.
De la biología de una proteína a una herramienta de análisis
La fosfatasa ácida prostática constituye un excelente ejemplo de cómo los conocimientos sobre la estructura y la función de una proteína concreta pueden trasladarse a un sistema analítico específico. Conocemos la ubicación del gen que la codifica, su secuencia de aminoácidos, la arquitectura de su estructura dimérica, sus sitios de glicosilación y la configuración de su centro activo. Sabemos que pertenece a la familia de las fosfatasas ácidas con histidina y que, durante la catálisis, se forma temporalmente un intermediario en forma de fosfohistidina. También sabemos que esta enzima puede actuar sobre una amplia gama de sustratos y que puede intervenir en varios procesos metabólicos diferentes dentro del líquido seminal.
Sin embargo, siguen sin respuesta importantes cuestiones relativas a su función fisiológica. Es muy probable que la PAP participe tanto en el metabolismo de compuestos como la fosfocolina, el LPA y el AMP, y que, por lo tanto, pueda influir en el entorno bioquímico del plasma seminal y, potencialmente, en la función de los espermatozoides. Desde un punto de vista médico-legal, sin embargo, hay una propiedad que sigue siendo esencial: el líquido seminal presenta una actividad de la fosfatasa ácida excepcionalmente elevada en comparación con la mayoría de los demás materiales biológicos. Es precisamente esta diferencia la que hace que esta enzima resulte valiosa como posible marcador bioquímico.
StripDetective aprovecha precisamente este principio bioquímico fundamental. La actividad de la fosfatasa ácida provoca la hidrólisis de un sustrato cuidadosamente seleccionado, lo que genera α-naftol, el cual participa a continuación en una reacción que da lugar a la formación de un producto visible de color violeta. El sistema en su conjunto ilustra uno de los principios fundamentales del análisis bioquímico: no siempre es necesario detectar directamente una molécula si la reacción característica catalizada por ella puede observarse con la sensibilidad y la nitidez suficientes. Este es el principio científico en el que se basa la prueba StripDetective.
Bibliografía
Kaye S. Prueba de la fosfatasa ácida para la identificación de manchas de esperma. Journal of Laboratory and Clinical Medicine.
1949; 34(5): 728-732. PMID: 18127788.
Kind SS. Tiras reactivas estables para la determinación de la fosfatasa ácida en el esperma. Nature. 1958; 182: 1372-1373. doi:10.1038/1821372b0.
Lin MF, Lee CL, Wojcieszyn JW, Wang MC, Valenzuela LA, Murphy GP, Chu TM. Aspectos bioquímicos e inmunológicos fundamentales de la fosfatasa ácida de la próstata. The Prostate. 1980; 1(4): 415-425. doi:10.1002/pros.2990010405.
Vihko P, Virkkunen P, Henttu P, Roiko K, Solin T, Huhtala ML. Clonación molecular y análisis de la secuencia del ADNc que codifica la fosfatasa ácida de la próstata humana. FEBS Letters. 1988; 236(2): 275-281. doi:10.1016/0014-5793(88)80037-1.
Jakob CG, Lewinski K, Kuciel R, Ostrowski W, Lebioda L. Estructura cristalina de la fosfatasa ácida de la próstata humana. The Prostate. 2000; 42(3): 211-218. doi:10.1002/(SICI)1097-0045(20000215)42:3<211::AID-PROS7>3.0.CO;2-U.
Ortlund E, LaCount MW, Lebioda L. Las estructuras cristalinas de la fosfatasa ácida prostática humana en complejo con un ion fosfato y el ácido α-bencilaminobencilfosfónico amplían la comprensión de los mecanismos y ofrecen nuevas perspectivas para el diseño de inhibidores.
Biochemistry. 2003; 42(2): 383–389. doi: 10.1021/bi0265067.
Sharma S, Rauk A, Juffer AH. Estudio basado en el método DFT sobre la formación de un intermediario, la fosfo-histidina, en la fosfatasa ácida de la próstata.
Journal of the American Chemical Society. 2008; 130(30): 9708–9716. doi: 10.1021/ja710047a.
Muniyan S, Chaturvedi NK, Dwyer JG, LaGrange CA, Chaney WG, Lin MF. La fosfatasa ácida de la próstata humana: estructura, función y regulación. International Journal of Molecular Sciences. 2013; 14(5): 10438-10464. doi: 10.3390/ijms140510438.
Liu X, Yu L, Xia Z, Li J, Meng W, Min L, Li F, Wang X. Purificación, identificación y estructura de la fosfatasa ácida prostática presente en el esperma humano, determinadas mediante criomicroscopía electrónica. Biochemical and Biophysical Research Communications. 2024; 702: 149652. doi: 10.1016/j.bbrc.2024.149652.
Luchter-Wasylewska, E. «Cinética cooperativa de la fosfatasa ácida de la próstata humana». *Biochimica et Biophysica Acta*. 2001; 1548(2): 257-264. doi:10.1016/S0167-4838(01)00239-4.
Bowers JL, Bowers GN Jr. Fosfato de 1-naftilo: especificaciones de un sustrato de alta calidad para la medición de la actividad de la fosfatasa ácida de la próstata. Clinical Chemistry. 1982; 28(1): 212-215. doi:10.1093/clinchem/28.1.212.
Tanaka M, Kishi Y, Takanezawa Y, Kakehi Y, Aoki J, Arai H. La fosfatasa ácida prostática degrada el ácido lisofosfatídico en el plasma seminal. FEBS Letters. 2004; 571(1–3):197–204. doi:10.1016/j.febslet.2004.06.083.
Zylka MJ, Sowa NA, Taylor-Blake B, et al. La fosfatasa ácida de la próstata es una ectonucleotidasa y alivia el dolor mediante la producción de adenosina. Neuron. 2008; 60(1): 111-122. doi:10.1016/j.neuron.2008.08.024.
Hanley, P. J. Función fisiológica incierta de la fosfatasa ácida prostática (PAP): producción de colina para la motilidad de los espermatozoides a través de la señalización colinérgica autocrina y paracrina. Frontiers in Physiology. 2023; 14: 1327769. doi: 10.3389/fphys.2023.1327769.
Centro Nacional de Información sobre Biotecnología. ACP3 – fosfatasa ácida 3 [Homo sapiens]. NCBI Gene, identificador del gen: 55. Localización citogenética actual: 3q22.1.
